Quilotoa
Si te gusta caminar, no te puedes perder la vuelta a Quilotoa.
La laguna del Quilotoa se encuentra en la zona de Latacunga, a 3000 metros de altura. Para llegar, puedes ir en autobús o caminar durante 1, 2 o 3 días y dormir en los diferentes pequeños pueblos andinos que te encuentras por el camino.
La laguna del Quilotoa se encuentra en la zona de Latacunga, a 3000 metros de altura. Para llegar, puedes ir en autobús o caminar durante 1, 2 o 3 días y dormir en los diferentes pequeños pueblos andinos que te encuentras por el camino.
También puedes llegar a Quilotoa en bus, pasar un día bordeando el cráter del volcán y luego bajar caminando.
Nosotras preferimos dejar lo mejor para al final, así que fuimos de subida.
Llegamos a Latacunga desde Cotopaxi, en un shuttle organizado por el hotel secret garden Cotopaxi (muy recomendado, ver entrada de Cotopaxi) junto con 4 personas más que conocimos allí.
Dormimos en Latacunga en el "hostal Latacunga", que el sótano de un hotel muy pijo. Las habitaciones no estaban mal, sin luz natural pero la ducha tiene agua bien caliente, cuesta $10/persona con desayuno y te guardan las mochilas pesadas sin costo adicional.
Después de desayunar fuimos en bus hasta Saquisilí ya que era jueves y la ciudad se llena de mercados de todo tipo. Fuimos al mercado de animales, donde los locales venden sus vacas, cerdos, lamas, al mercado de comida, al de artesanía... Fue una pasada! Y de allí pillamos un autobús directamente a Isinliví, saltándonos la primera etapa (Sigchos-Isinliví).
En Isinliví casi todo el mundo se queda en el hostal Lullu Llama, ya que sale en la lonely y algunos blogs, tiene una zona común muy guay y un spa. Nosotras nos quedamos en el "Taita Cristóbal", justo al lado, porque era más barato, y nuestros amigos en el "Lullu Llama". Pagamos $30 entre las dos, con desayuno y cena, para una habitación doble con baño privado. Nuestros amigos pagaron $19 cada uno en un dormitorio compartido, también con desayuno y cena. Nosotras estuvimos super bien, pero ellos no acabaron de estar satisfechos: el spa solo funciona durante un par de horas, el agua no estaba muy caliente, no les gustó la comida...
Isinliví - Chugchilán: 11 km, 700 m de desnivel, 4-6 horas.
Al día siguiente, junto con nuestros nuevos amigos, Ash y Ed salimos de Isinliví a las 8:45 de la mañana y empezamos a caminar. La ruta está muy bien señalizada, con marcas amarillas y rojas, y también sale en Maps.me.
Al día siguiente, junto con nuestros nuevos amigos, Ash y Ed salimos de Isinliví a las 8:45 de la mañana y empezamos a caminar. La ruta está muy bien señalizada, con marcas amarillas y rojas, y también sale en Maps.me.
El primer trozo es todo de bajada, porque hay que cruzar un valle. Al cabo de media hora la vida empieza a subir, vas por un camino de tierra un rato y después baja siguiendo un riojuelo. Cuando llegas al nivel del río sigues el río durante un buen rato, lo cruzas por un puente echo con un tronco de árbol y de allí el camino vuelve a subir. Al llegar a un pueblecito viene la parte buena, ya que el camino sube por el acantilado y es agotador pero una vez arriba, las visitas son espectaculares!!!
Paramos a comer junto a un burro, observando las vistas, y cojimos fuerzas para el trocito final, que es por la carretera asfaltada, hasta llegar al hostal "Cloud Forest". Es el hostel mas concurrido de Chugchilán, ofrece habitaciones dobles con baño privado por $15/persona, con desayuno y cena.
Chugchilán-Quilotoa (14km, 1000m de desnivel, 5-8 horas)
El siguente día se llega a Quilotoa, dejando la opción de pasar un día más bordeando el cráter.
El camino hasta Quilotoa es más durillo que el día anterior. Sube más, son más quilómetros, y si el día anterior lo pasamos con Ash y Ed, caminando con calma, parando, charlando... esta vez no.
Empezamos sobre las 7:45 de la mañana, bajando por un camino de tierra hasta el valle, luego el camino sube y llega un momento que te puedes desviar a mano derecha por un caminito. Este sube mucho hasta llegar al pueblo de la Moya. Paramos a beber agua y recuperar el ritmo de la respiración, y seguimos por un caminito escarpado en el acantilado, luego baja hasta el río y vuelve a subir, para llegar a Gran Guayama.
De allí el camino de tierra sigue y puedes desviarte por un caminito que sale en Maps.me y seguir subiendo hasta encontrar el camino de tierra de nuevo. El último trozo es seguir este camino o ir por el derecho hasta llegar al cráter del volcán, quedando la laguna a tus pies. Qué pasada!!! Realmente merece la pena caminar durante 2 o 3 días para llegar aquí! Tuvimos mucha suerte con el tiempo, el sol estaba radiante y la laguna de un color turquesa precioso.
El siguente día se llega a Quilotoa, dejando la opción de pasar un día más bordeando el cráter.
El camino hasta Quilotoa es más durillo que el día anterior. Sube más, son más quilómetros, y si el día anterior lo pasamos con Ash y Ed, caminando con calma, parando, charlando... esta vez no.
Empezamos sobre las 7:45 de la mañana, bajando por un camino de tierra hasta el valle, luego el camino sube y llega un momento que te puedes desviar a mano derecha por un caminito. Este sube mucho hasta llegar al pueblo de la Moya. Paramos a beber agua y recuperar el ritmo de la respiración, y seguimos por un caminito escarpado en el acantilado, luego baja hasta el río y vuelve a subir, para llegar a Gran Guayama.
De allí el camino de tierra sigue y puedes desviarte por un caminito que sale en Maps.me y seguir subiendo hasta encontrar el camino de tierra de nuevo. El último trozo es seguir este camino o ir por el derecho hasta llegar al cráter del volcán, quedando la laguna a tus pies. Qué pasada!!! Realmente merece la pena caminar durante 2 o 3 días para llegar aquí! Tuvimos mucha suerte con el tiempo, el sol estaba radiante y la laguna de un color turquesa precioso.
Una vez aquí puedes decidir si quieres dar 1/4 o 3/4 de vuelta a la laguna para llegar hasta el pueblo de Quilotoa. Nosotras decimos ir por el camino corto ya que al día siguiente íbamos a dar la vuelta completa. Tardamos 1,15 horas hasta llegar al hostal, totalmente muertas pero muy satisfechas.
El último día nos aventurarnos a dar la vuelta al cráter, pensando que después de los dos días anteriores, esto estaría chupado. Que inocentes! Seguramente fue el día más duro... Ya que el camino no para de subir y bajar todo el rato. La caminata es preciosa, nosotras empezamos por la izquierda y bordeamos el cráter durante 5 horas y media. A mano derecha teníamos todo el rato la laguna, proporcionando unas vistas increíbles, y a veces unos acantilados que te dejaban los pelos de punta. A mano izquierda vas viendo cómo cambia el paisaje, entre los prados de cultivo, bosques y algún pico nevado en el horizonte. El caminito es estrecho y en algunos momentos de vuelve muy estrecho y con caídas importantes a ambos lados, por lo que no es el camino más adecuado para los que tengan miedo a las alturas. Va subiendo y bajando hasta más o menos la mitad, que sube hasta los 3930m, el punto más alto. Después viene una bajada importante y luego vuelve a subir hasta llegar de nuevo al pueblo de Quilotoa.
Si te gusta la aventura y caminar, no te lo pierdas!!!

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