Ometepe
Ometepe es una parada obligatoria si visitas Nicaragua, así que antes de cruzar a Costa Rica pasamos unos días por alli. Pillamos un autobús de Managua a Rivas, que tardo 3 horas largas y costó 56 córdobas por persona. Una vez allí, teníamos que llegar el puerto de San Jorge pero se ve que en domingo no hay autobús, por lo que tuvimos que ir en taxi (100 córdobas).
En el puerto subimos al primer ferry que salía y en una hora y pico estábamos en Ometepe. Mientras cruzas el lago las vistas son impresionantes! Los dos volcanes de Ometepe vistos de lejos ya te dicen que visitar la isla será algo inolvidable.
El ferry llega a Moyagalpa, una ciudad sin nada especial pero que tiene la mayoría de servicios de la isla (supermercados, cajeros...). Nosotras teníamos el hotel ahí, asi que después de dejar las maletas salimos a dar un paseo y a comprar la cena.
Al dia siguiente los del hostal nos ayudaron para alquilar una moto por $20 y pasamos el día dando vueltas. Fuimos a Charco Verde ($5), una reserva natural con un jardín de Mariposas, muchas flores y un par de senderos dónde puedes ver monos y varias aves. También pasas por una pequeña playa donde te puedes remojar con el Volcán Maderas detrás.
Después nos dirigimos a Ojo de Agua, unas piscinas naturales de agua volcánica y acabamos el día viendo la puesta de sol en la Punta Jesús María.
Al día siguiente nos cambiamos de hostal por lo que pasamos media mañana metidas en un autobús hasta llegar a Santo Domingo.
Después de hacer el check-in hicimos el Sendero de la Peña Inculta, un paseo de 1 hora por medio del bosque, donde vimos muchísimos monos. Después el señor del hotel nos dejó un par de bicicletas gratis y nos recorrimos la costa hasta Santa Cruz, parando a comer una Crepe francesa de chocolate en un pequeño establecimiento al lado de la carretera.
El tercer y último día lo dedicamos única y exclusivamente a subir al Volcán Concepción, de 1610 metros de altura, con un desnivel aproximado de 1400m y unos 15 km entre ida y vuelta. Fuimos con Humberto, el guía del hotel, y salimos a las 6 de la mañana para empezar a las 6:30. Después de media hora llegamos a la entrada del parque dónde tienes que pagar una entrada de $2 (a parte de los $20 que cuesta el guia) y registrarte.
La primera parte de la caminata es por el medio del bosque, luego la vegetación empieza a disminuir y las vistas empiezan a ser impresionantes, sobretodo el Volcán Maderas!
Cuándo faltaba aproximadamente una hora para llegar se empezó a nublar y la pendiente era cada vez mayor, y el último tramo fue un subidón total: la pendiente y el olor a azufre era cada vez mayor, el viento iba en aumento y la visibilidad era cada vez peor, por lo que teníamos que subir bien agachadas y agarrándonos fuerte con las manos, hasta que finalmente llegamos al cráter! A causa de las nubes y los gases no pudimos ver la chimenea que caía ante nuestros ojos, pero asomar la cabeza al agujero fue una cosa que jamás olvidaré.
Al cabo de 5 minutos ya no aguantábamos más, así que empezamos el descenso. La primera parte fue muy jodida ya que el terreno era muy empinado y rocoso y el viento soplaba que daba gusto. Luego viene una parte de terreno mas regular hasta llegar a los ríos de lava, donde si quieres le puedes meter caña y bajar a saltos.
La excursión duró unas 9 horas, fue durillo y al dia siguiente tenía unas agujetas de muerte, pero valió muchísimo la pena!!!

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